Estamos en un momento crítico en que podemos observar que los
hábitos y pautas de vida de nuestra sociedad no funcionan. Hemos
modificado los valores de vida sólidos construidos durante miles de
años, por otros totalmente superficiales y sin sentido común.
Valoramos todo lo “exterior” e ignoramos todo lo “interior”:
nuestras cualidades humanas, nuestras virtudes y calidad de corazón.
Como estamos en un mundo dualista, toda acción genera una reacción,
y las reacciones que estamos recogiendo ahora son de desequilibrio a
todos los niveles de nuestro ser.
La mente ha superado al
corazón y es un precio muy alto a pagar… A nivel físico, siempre
existen y existirán gérmenes, virus, bacterias, etc… ¡es la
vida! Pero si estamos fuertes y con energía, no estaremos afectados
por la gripe o cualquier otra enfermedad. Hay que revitalizar
nuestro sistema inmunitario, que es realmente el conjunto de todos
nuestros sistemas: circulatorio, respiratorio, digestivo, nervioso,
óseo, reproductor, endocrino… y a todos nuestros cuerpos (físico,
emocional, mental), ya que cualquier desequilibrio en uno de ellos,
nos afectará a nivel global. Hay que buscar la salud
integral…
¡Tenemos miedo a la enfermedad porque estamos
débiles! A mi entender, la solución no es buscar medicamentos,
sino cambiar nuestros hábitos y fortalecernos:
1) Estar
consciente de como nos debilitamos,
2) Crear una buena calidad de
sangre,
3) Saber como mantenernos fuertes y con energía con
nuestros hábitos del día a día.
¡SOMOS LOS Y LAS CREADORES/AS DE NUESTRA VIDA!Aquí
no hay victimas, sino que con nuestro hacer diario, nos creamos
nuestro Presente. Ya sabemos que si deseamos tener el mismo futuro,
tan sólo hay que seguir con las mismas acciones. Pero si por el
contrario, deseamos recoger diferentes frutos, hay que sembrar, hoy,
diferentes semillas de las que habitualmente usamos. Es de sentido
común, ¡si plantamos melones no podemos recoger zanahorias! ¿Nos
gusta lo que estamos recogiendo en nuestra huerta interior en estos
momentos?
COMO NOS DEBILITAMOS A NIVEL FISICOLa
forma más común depende directamente de la calidad de nuestra
alimentación. Qué alimentos usamos y que efectos-reacciones
producen en nuestros cuerpos (físico, mental, emocional).
CREAR
SALUD EN LA COCINA
Si lo que
realmente deseamos es obtener una CALIDAD de VIDA, ENERGIA Y
ESTABILIDAD, uno de los primeros pasos, es reflexionar que clase de
efectos y energía generan los alimentos que comemos al menos 3
veces al día.
Cada alimento nos genera un efecto, tanto a nivel físico como
energético.
Cada alimento tiene su fuerza vital (KI) y de
acuerdo a la cantidad y de la forma en que lo consumimos, nos
ofrecerá una reacción y energía diferente.
El
cocinar, preparar alimentos para generar SALUD, VITALIDAD,
EQUILIBRIO y PAZ INTERIOR es un arte olvidado, que hay que volver a
recuperar a toda costa. LOS ALIMENTOS QUE PRODUCEN UNA SANGRE ACIDA
Y CON ELLO REACCIONES EXTREMAS A NIVEL FISICO, EMOCIONAL Y MENTAL
son los siguientes:
- El grupo
de las grasas animales saturadas: Carnes, embutidos, excesos de
lácteos
- Exceso de horneados (pan, bollería, pizzas…),
- El
consumo diario de azúcares refinados: azúcar blanco, azúcar
moreno, de caña, miel, sacarinas, fructosa, azúcares artificiales,
sirope de arce, chocolate, helados con azúcar, chucherias y
golosinas con azúcares rápidos. Bebidas gaseosas azucaradas,
pastelería y horneados con azúcares rápidos.
- Exceso de
crudos, frutas acidas y tropicales.
- El consumo regular de
solanáceas (patata, tomate, berenjena, pimiento.
- Lácteos
blandos (mantequillas, leche, yogourt, nata,etc….
-
Estimulantes (cafés, bebidas gaseosas azucaradas, etc…)
-
Alcohol y vinagres
Mientras por un lado el consumo de grasa
saturada nos tensará y bloqueará el hígado, generando tensión,
rigidez con emociones cerradas, fuertes y de exceso. Por otro lado,
desearemos alimentos o bebidas de efecto opuesto que nos enfríen,
nos ayuden a desbloquearnos, nos generen efectos de expansión,
evasión, dispersión. Aunque con su consumo nos debilitarán,
especialmente el sistema nervioso y nuestros riñones, sintiéndonos
sin energía, apáticos y con el sistema inmunitario frágil. Son
los dos extremos energéticos, uno no existe sin el otro!
Todos estos alimentos mencionados, producen acidez en la
sangre, nos desmineralizan. El cuerpo tenderá a equilibrar esta
acidez con reservas de minerales. Si ya no existieran estas
reservas, tendrá que obtenerlos de órganos y sistemas, con el
consiguiente efecto desmineralizante y debilitante para todo nuestro
sistema inmunitario.
¿Nos hemos preguntado el porqué en el
otoño aparecen mas problemas de salud, o por lo menos es el
principio de ellos? Porque la gente durante los meses de calor, toma
un exceso de alimentos y bebidas debilitantes, de energía YIN
extrema, tales como: helados, exceso de frutas y crudos, sangría,
alcohol…. Con lo que se pierden muchísimos minerales, al mismo
tiempo que también se suda más, otro factor importante a tener en
consideración.
Y al primer indicio de frío, como la gente
esta débil todo el mundo cae, tanto a nivel de gripes, como estados
de depresión y cansancio. A nivel global, se usan alimentos y
bebidas para compensar: dificultades, problemas emocionales, para
satisfacer nuestros sentidos, para ayudarnos a evadir de nuestro
stress, de nuestro cansancio, de responsabilidades, para no pensar,
sentir…. Se usan los alimentos para equilibrar problemas de otros
cuerpos (emocional y mental) de vibración más sutil, que no
necesitan alimentos físicos, ya que no tienen sistema
digestivo.
HACIA UNA SALUD INTEGRAL
El primer paso es adoptar una alimentación que nos refuerce, nos
mantenga un pH de la sangre ligeramente alcalino, y que no nos
desmineralice. Una alimentación basada en alimentos integrales, sin
procesar, ni refinar. Los alimentos de toda la vida, los usados por
nuestros antepasados y principalmente originarios del campo.
Estos
alimentos son: CEREALES INTEGRALES en su forma integral y sin
procesar, semillas de vida, que nos aportan energía y vitalidad.
PROTEINAS VEGETALES (legumbres, tofu, tempeh, seitán), PESCADO,
VERDURAS de raíz, redondas y de hoja verde, VERDURAS DEL MAR
(ALGAS), SEMILLAS, FRUTOS SECOS, ACEITES VEGETALES, FRUTAS
ESTACIONALES, CONDIMENTOS Y ENDULZANTES NATURALES.
Pero
adoptar estas pautas no es fácil al principio, hay que tener
determinación y hacer lo que decimos que queremos. Muchas personas,
creen que están comiendo bien, y realmente, viven en un estado
totalmente ilusorio. El comer arroz integral o un poco de alga de
vez en cuando, no significa, ni por asomo, estar comiendo
saludablemente.
Hay que entender el equilibrio, hay que
reaprender a usar estos alimentos olvidados, saber sus combinaciones
y sentirnos totalmente satisfechos con ellos. Para ello, hay que
desear aprender, estar abiertos, instruirse y practicar a
diario.
Ya hemos dicho que con la llegada del frío, (energía
Yin), también llegan los resfriados y la temida gripe… Tenemos
pues que evitar “yinizarnos”.
Algunas sugerencias
prácticas:- EVITAR: alcoholes, vino, vinagres,
azucares refinados, bebidas gaseosas azucaradas, estimulantes, con
efectos desmineralizantes.
- Evitar: Todo lo de temperatura fría:
helados, cubitos de hielo, bebidas frías…
- EVITAR LOS LACTEOS
en todas sus formas. Producen mucosidades, y problemas
respiratorios.
- Evitar el uso de la leche de soja y el tofu
crudo (hay que cocinarlo).
-También los horneados de harina y
cereales procesados (harinas, copos, pan) en general producen muchos
problemas respiratorios y de mucosidades.
- Reducir todo lo crudo
(ensaladas, fruta) de efecto enfriante
- Evitar pastelería,
bollería, levaduras artificiales.
- Evitar el consumo de
verduras solanáceas (efectos desmineralizantes): patata, berenjena,
tomate, pimiento.
- Reducir el consumo de especies.
-
INCREMENTAR: el consumo de cocciones largas en las verduras de
raíz y redondas,
- INCREMENTAR el consumo de algas, y sopas
de miso.
- Utilizar cereales más invernales: mijo, arroz
integral, trigo sarraceno, avena.
- Incrementar la cantidad de
aceite en cocciones, pochando cebollas, etc…
- Utilizar estilos
de cocción que nos aporten calor profundo: horno, estofados,
salteados largos, presión, mantequillas de verduras, etc….
-
Incrementar ligeramente los condimentos salados: sal, miso, salsa de
soja..
- Incrementando la proteína, para generar más calor, más
legumbres, pescado y proteínas vegetales….
- Si deseamos
fruta, la tomaremos cocida: compota, horno, plancha, etc….
-
Tomar infusiones caliente de tomillo, romero, salvia, regaliz, te de
3 años, incluso puntualmente se les puede añadir unas rodajitas de
jengibre fresco.
Si vemos que en un momento dado,
empezamos a tener síntomas de resfriado, podemos empezar a tomar
inmediatamente echinacea, propolis y tomillo, para poder reforzar
nuestro sistema inmunitario. Es un síntoma que nuestros sistemas
están cansados y con ello se debilitan. Hay también que
incrementar en invierno las horas de sueño.
Creo que si
estamos fuertes podremos paliar los contratiempos del cambio
estacional y todo lo que este a nuestro alrededor. Las tormentas
siempre existirán, pero si el árbol tiene unas buenas raíces,
crece con potencia, puede que se zarandee con el viento y la lluvia,
pero al día siguiente todavía crecerá con fuerza y vitalidad.
Artículo escrito por
Montse Bradford.